24.09.14 Hace un par de semanas que la española Energia y Celulosa (ENCE) anunció el cierre definitivo de su complejo productivo de celulosa en Huelva, España, para dar paso a un avanzado parque de energía renovable, medida que no sólo ha sido cuestionada durante estos días por autoridades, sino que han surgido distintas voces frente a esta decisión, que para la compañía es irrenunciable hasta ahora.
En distintos medios locales e internacionales, se han venido publicando las diversas protestas, manifestaciones públicas, cortes de tránsito, reuniones de dirigentes, trabajadores, autoridades, entre otras iniciativas que tienden a tratar de revertir la situación del cierre.
Para Ence, transformar su complejo industrial de Huelva en un avanzado centro de generación de energía renovable, permitirá seguir siendo un importante motor de aprovechamiento forestal en Andalucía.
La compañía cesará su producción de celulosa, ya que arrastra importantes pérdidas durante tres trimestres consecutivos como consecuencia de su ineficiencia de costos y falta de madera local, paliada hasta el año pasado por las primas a la cogeneración que la reforma energética ha reducido de forma importante.
A raíz de esta situación económica –que se ha traducido en unas pérdidas para la compañía de 48,6 millones de euros en el primer semestre de 2014 – y para poner en marcha este plan de transformación, Ence comunicó hace varios días al Comité de Empresa su intención de iniciar un procedimiento de despido colectivo, que irá acompañado de un programa de recolocación para el 100% de los trabajadores en otros centros de trabajo y actividades de la compañía.
La empresa ofrecerá, además, a quien lo solicite, un plan de recolocación externo más una indemnización, para lo que contará con el apoyo de una empresa especializada líder.
La empresa comunicó estar dispuesta a una negociación exhaustiva y de buena fe con los representantes de los trabajadores de manera que el impacto sobre la plantilla, compuesta por 294 empleados, sea mínimo, situación que está por verse no sólo con los trabajadores, sino con la comunidad entera que está en contra del término de la planta de celulosa.
La medida planteada responde a la necesidad de garantizar la viabilidad de la empresa a nivel global, ante el insostenible aumento de los costos de fabricación y la pérdida de competitividad de la fábrica en un mercado mundial altamente competitivo, como es el de la celulosa. Todos estos factores no han podido ser superados a pesar del esfuerzo realizado durante los últimos años para lograr la viabilidad de la fábrica.
Huelva, líder en energía con biomasa
Ence – Energía y Celulosa ha apostado por especializar su complejo industrial de Huelva en la generación de energía limpia como consecuencia del fin de ciclo de vida útil de la fábrica de celulosa y las fuertes pérdidas que arroja por su falta de competitividad. A ello se une la escasez estructural de madera de eucalipto en la zona de Huelva, que hace necesario traer la madera de la zona norte de España e importar de otros países, con altos sobrecostes. La regresión del eucaliptal debido a la expansión de los cultivos de fresas y de cítricos en la provincia, ha agudizado en los últimos años el problema de falta de madera competitiva.
El parque integrará las plantas de generación con biomasa actualmente en operación, cuya capacidad de producción de electricidad renovable es de 72 MW y una generación anual de unos 500 millones de kWh. El nuevo centro de operaciones consolidará a Huelva como la provincia líder de Andalucía y en una de las primeras de España en generación de energía renovable con biomasa.
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